Portada | TENDENCIAS | Tendencias Pintores | La humedad en la pintura y las superficies

La humedad en la pintura y las superficies

Autor DECORESPACIO, Antonio Lopez Abad
Ver como texto plano   Imprimir   email   Decrease font   Enlarge font

Testostor 171-2

La condensación de agua ocasiona notables daños en la pintura y superficies de paredes, techos y muebles, por lo que debe prevenirse.

Lo primero que interesa conocer son las causas que provocan la formación de condensaciones de agua la pintura y las superficies. Éstas son diversas: las condiciones del aire ambiente (humedad y temperatura), las condiciones de transmisión de calor en pinturas y superficies interiores... son alguas de ellas.

Cuando las condiciones no son adecuadas, se incrementa la resistencia de la transferencia de calor, lo que provoca que desciendan las temperaturas de la pintura y las superficies. El resultado: el ambiente de la sala se ve empeorado, y las pinturas, techos, paredes y muebles se ven dañados. Afortunadamente, si se adoptan las correspondientes medidas constructivas, se pueden disminuir estos obstáculos al calor.

Normalmente, cuando percibimos humedades en las paredes o la irrupción de hongos y/o manchas -lo que sucede en todo tipo de edificaciones, tanto en edificios nuevos como antiguos- achacamos el problema al exterior, pero lo cierto es que, en la práctica, son pocas las ocasiones en que el defecto se debe de forma única a la construcción.

¿Sabía que en un hogar con 4 personas se puede transferir al ambiente hasta 10 litros de agua diarios? Así es. Por un lado, el sudor de las personas puede exteriorizar entre 1-1,5 litros al día; por otro lado, estancias como la cocina provocan entre 0,5-1 litro de agua; la ducha y el baño 0,5-1 litro por persona; el secado de la ropa -en caso de centrifugación- transfiere 1-1,5 litros; en el caso de ropa colgada, la cantidad es de 2-3,5 litros diarios. Además, si se trata de plantas inferiores, hay que añadir entre 0,5-1 litro cada jornada.

Si a estos factores sumamos la humedad procedente del exterior, la humedad contenida puede condensar. Teniendo en cuenta que la temperatura de las superficies de techos y paredes normalmente es inferior a la del aire, la humedad se ve condensada y, por ende, hacen su aparición las manchas y los hongos.

Si nuestra intención es evitar esta circunstancia, es importante ventilar la casa con regularidad. Una opción interesante a la hora de controlar el comportamiento de la ventilación, al alcance de todos los usuarios, la constituye el empleo de pequeños instrumentos que miden de forma conjunta la temperatura de la superficie de las paredes, la temperatura ambiente y la humedad relativa. Estas tecnologías al alcance del gran público calculan también el punto de rocío (temperatura que puede tener una masa de aire sin que se condense agua). E
n el mercado existen diferentes soluciones de este tipo, como la gama de instrumentos de medición Testostor, desarrollados por la multinacional Testor.

Subscribe to comments feed Comentarios (0 Publicado):

total: | mostrando:

Envíe sus comentarios comment

Por favor, introduzca el código de la imagen: