Muchos efectos especiales de pintura se deben a una veladura aplicada sobre una base opaca seca, para crear un determinado efecto translúcido o envejecido.
La veladura consiste en una película transparente, generealmente coloreada, que le da mayor profundidad y riqueza a cualquier tratamiento de pared. Si la veladura se colorea con un tono de la misma familia de colores de la pintura de base, el tono final será delicadamente más profundo. En cambio, si el color de la veladura es muy distinto al de la base, el color resultante será otro completamente nuevo, y de mayor translucidez.
Siempre es mejor utilizar las veladuras con colores de intensidad similar, y aplicar el color oscuro sobre otro más claro. Por ejemplo, una veladura de color siena sobre un color verde intenso produce un color terracota; el color gris oscuro aplicado sobre un fondo de color rojo de Pompeya lucirá como el cuero de Marruecos, y con la aplicación de una veladura de color verde oscuro sobre un tono verde medio se obtiene un sutil verde jade.
Se necesita una cantidad inferior de solución de veladura que de pintura, ya que la capa que se tiene que aplicar es más fina. El líquido para la veladura tiene la consistencia de una sopa poco espesa, pero si fuera necesario se podría diluir con aguarrás sintético.

Alicia Mesa: "Antes se nos veía más como decoradores que como creadores de espacios"
dosmasunoarquitectos: "Cualquier material puede descontextualizarse de su uso primigenio"
Javier Sol:"Rigor, aportación e investigación, mis señas de identidad"
Cadaval&Solà-Morales: "Somos amantes del blanco y de materiales al natural"
Javier Muñoz: "Trabajo con pinturas de altísima calidad"
Joaquín Torres: "El mantenimiento de la madera es sencillo y económico"
Rogelia Sánchez-Iglesias: "Los colores tierra definen mi paleta cromática"
Diego Rodríguez: "El interiorista tiene que conocer muy bien los oficios"
Ágatha Ruiz de la Prada: "El color, un antidepresivo impresionante"

